sábado, 28 de mayo de 2016

♪ ♫♪ Desenrolla la rola..."Lentes carrera"


Uno de los géneros musicales que está en boga y que ha incrementado su presencia en el mercado es la música de banda. La música de banda se considera parte de un género más amplio denominado “música regional mexicana” y se caracteriza por tratar temas “cercanos” a la gente, tiene un ritmo que gusta mucho a las personas,  es principalmente considerada música  de las regiones del norte del país, pero cada vez más escuchada en el centro y sur

Se considera una de las vertientes hegemónicas en la música en México, existen canales dedicados a este tipo de música, y todo un entramado de espectáculos, videos y artículos elativos, es toda una industria en su ramo.

Otra de las cualidades del género es que ha generado marcos de referencia en cuanto a comportamientos individuales y colectivos. En los éxitos más sonados es frecuente encontrar alusiones a la familia como agente primario de motivación personal; valores como el amor, la lealtad, la valentía, muchas veces enmarcados en entornos de violencia y narcotráfico; también pueden escucharse muchas canciones relativas al desamor, al despecho y la decepción legitimando en muchos casos la violencia de género de manera indistinta al sexo, aunque con marcado énfasis en la violencia hacia las mujeres, posiblemente relacionado con que sus principales exponentes pertenecen al sexo masculino. No obstante, cada vez se escuchan más canciones alusivas a un prototipo de mujer luchona, emprendedora y victoriosa, además de que se han integrado algunas figuras femeninas al género.

Sin mayor preámbulo demos paso al análisis del primer tema. Dentro de la música de banda conocido como “narcocorrido”.  Los narcocorridos son composiciones musicales que cantan y se cuentan las historias y aventuras del mundo del narcotráfico y de los narcotraficantes. Surgen en la frontera norte de México, y tienen su mayor asiento en el estado de Sinaloa, concretamente en su capital, Culiacán. (Mondaca) Estas expresiones musicales permiten al que escucha conocer las versiones “humanas” del tráfico de drogas, presentan un contrapeso en la información oficial ya que plantean las complicidades institucionales y la participación de diversas figuras que sirven al narcotráfico.

En este sentido, se puede contextualizar el narco corrido como un elemento discursivo para la construcción social de la realidad. Como lo expresaban Berger y Luckmann, los narco corridos construyen una realidad social (violencia, narcotráfico, juegos de poder) que se viven cotidianamente a partir de una relación dialéctica donde el conocimiento de esta realidad genera capacidad en el sujeto de actuar sobre ella (inclusión o rechazo hacia los grupos de traficantes).

Se considera que los narco corridos más que generar un rechazo, juegan como mecanismos de legitimación de actos ilícitos, violencia y que generan la inclusión de personas en ellos de manera naturalizada, dando incluso una imagen social de respeto y reconocimiento ya que el narcotráfico y los grupos de poder son presentados como personas respetables, con valores, humanas, lo cual hace del narcocorrido parte de la vida cotidiana donde se naturalizan estas prácticas a partir de una expresión del arte: la música popular.

En esta primera entrada vamos a analizar el corrido llamado “lentes carrera” de la agrupación Revolver cannabis, originaria de Culiacán, Sinaloa, México en 2011 y su género es el narco corrido.

Se presenta el video oficial de la canción, y el análisis del mensaje que envía. (Tanto en el discurso como en los recursos visuales presentados). Utilizaremos dos teorías en el análisis de la misma: La construcción social de la realidad de Berger y Luckmann y la puesta en escena de la vida cotidiana de Ervin Goffman. 

Análisis de la canción



Reporto una patrulla en la carretera
<<Paren deportivo alta velocidad>> 
“Quítese señor esos lentes carrera
porque la cara la quiero mirar,
ponga sus manos donde pueda verlas”
y un cuestionario empezó el federal.



 La realidad se construye socialmente, la "sociología del conocimiento" analiza los procesos por los cuales esta realidad se produce. Este análisis de la construcción social de la realidad parte del ´conocimiento del sentido común´.

El sentido común nos permite situarnos en un espacio dentro de México, donde existe un sistema de justicia con patrullas que mantienen la vigilancia para mantener el orden dentro de un espacio determinado: una carretera federal. No se puede inferir una carretera concreta, lo cual permite al que escucha imaginar un espacio, seguramente se buscará que este sea un lugar conocido o cercano, probablemente se pensará en una carretera de Culiacán considerando el origen de la agrupación.

La realidad de la vida cotidiana se ubica en tiempo y espacio. 

El contexto es importante porque nos permite ubicar dónde se desarrolla la narrativa. Para los mexicanos es habitual la presencia de retenes de policías federales en las carreteras, por lo cual no sorprende que exista el reporte de un carro que va a exceso de velocidad. No obstante, es difícil imaginar desde el sentido común una comunicación efectiva entre la policía, pareciera que en este punto se juega con el imaginario social de las series televisivas. Esto es lo que también Goffman llama escenario (un marco de referencia).

De esta manera se introduce al corrido, con una puesta en escena de la vida cotidiana en la cual se va presentar un dialogo entre dos actores que precisamente van a jugar roles específicos.

Es importante recordar que tanto Berger y Luckman como Goffman nos dicen que la realidad se construye mediante la interacción social en la vida cotidiana, sólo en interacciones cara a cara es real, el otro es completamente REAL. En este sentido, la narrativa de la canción debe jugar con situaciones cuya ocurrencia tenga cierto grado de probabilidad, si bien se parte de que se trata de una situación ficticia, es un instrumento de consumo cultural en la medida que permite la identificación del otro con la misma.

“Sabes que es delito andar burlando leyes”
“No sabía que es delito el andar alegre”
“¿Por qué andas tan solo en la madrugada?”
“Yo nunca ando solo, el John me acompaña”
“Pareces un cholo con tanto tatuaje”
“No sabía que mis rayas tenían de gustarle” 


La realidad de la vida cotidiana tiene ESQUEMAS TIPIFICADORES. Las tipificaciones determinarán mis actos en la situación, la realidad de la vida cotidiana es aprehendida en un continuum de tipificaciones, el otro también me aprende de forma tipificada, lo cual nos permite clasificar o pensar algo de los demás.

Para Goffman estas tipificaciones se corresponden con una relación social en la cual cada actor tiene una actuación específica.

En este caso, existe una relación de poder, hasta aquí el policía representa un rol de autoridad. Cuestiona al joven detenido y hace alusión a su aspecto físico incluyendo un estigma, el del cholo como delincuente.

“¿A qué te dedicas?, dime muchacho “
“Eso es cosa mía, soy un empresario”
“Ya informe de esto, ahí viene el apoyo”
“Llama los refuerzos si no puedes solo”
“Te crees muy bravo, saliste respondón, ¿a poco muy bravo?
“Pues a poco no”



Recordemos que la construcción de la realidad la hacemos colectivamente a partir de 3 elementos:

1. Mundo objetivo> observable a partir del lenguaje
2. Vida cotidiana> es una realidad interpretada por los sujetos
3. Mundo subjetivo>una realidad suprema> incluye tiempo y espacio

En cuanto al mundo objetivo, la construcción de la escena a partir del lenguaje, se observa una relación que se va dibujando cada vez más clara para el que escucha. Hay una tensión observable en el dialogo entre el policía y el muchacho como él lo llama, se busca la identificación de la juventud con el protagonista de la historia.

En relación a la vida cotidiana, llama la atención la elegante manera de legitimar (sin hacerlo explícitamente) el negocio ilícito al que se dedica el muchacho en cuestión. La frase “soy un empresario” es un lugar común para decir que se trabaja de manera independiente, que se movilizan capitales y se hacen inversiones. De algún modo la actividad ilícita es vendida como una actividad bien remunerada y en un sentido positivo desde el punto de vista en que dinero es sinónimo de productividad y aceptación social.

“¿De dónde eres?, aún no me has dicho
“Te daré una pista pero ponte vivo”
“No juegues conmigo, no tengo paciencia”
“Soy de un pueblito de Zacatecas…
Te daré otra pista pa´ que estés tranquilo
<<bajo unas colinas esta rio fino>>”
“¿Pa´ quien son las flores que traes en tu carro?
“Son pa´ mi padre, voy al campo santo”
“Si eres un ángel hazme un milagro”
“No soy un ángel, soy el mismo diablo”
“Dame tus datos y nombre real”
“Además de ser Ángel me dicen Villar”



El federal en caliente le dio la mano
y un ángel sonriente le dio un regalo
“Disculpe señor, no puedo aceptarlo,
este es mi sueldo por todo un año.”
“No quiero deudas”
“No me debe nada”
“Dale a tu familia un buen fin de semana” 
“Disculpe las preguntas pero es mi trabajo”
“Acepto las disculpas, para eso estamos”



En este punto hace su aparición esa realidad subjetiva, la cual Berger y Luckman consideran una realidad suprema y que permite una lectura más amplia de la realidad social. Se invierte por completo la relación de poder, el policía cuando continua en su papel realiza preguntas y tiene expresiones que salen de su competencia (las flores, el milagro), sin embargo en cuanto el joven hace saber su identidad el rol se invierte, se presentan disculpas.

Se hace una segunda construcción que se permite observar más importante que la primera: se observa la inmediata subordinación de la primera autoridad a una mayor detentada en un actor tipificado: joven, retador, que rompe las reglas pero además es generoso, benévolo y hasta amable. Se juega con una representación de una segunda tipificación: el delincuente bueno.

Para Goffman cada actor tiene su máscara puesta y es necesario evidenciar esta relación porque tiene un mensaje de fondo: policías y delincuentes son amigos, se conocen y se tratan de manera cordial por el bien de todos los involucrados (aunque claramente el poder ha quedado ya del lado de la delincuencia)


Aquel deportivo se fue como flecha
y se hizo pequeño por la carretera.



Llegó otra patrulla y pregunto quién era
y el federal dijo era el de los lentes carrera

La realidad social se construye colectivamente.

Con esta frase se cierra este análisis, ya que desde estas tres perspectivas (Berger y Luckmann, Adorno y Goffman) podemos apreciar que la música es un elemento de la sociedad construido como elemento palpable de procesos de interacción social que permiten observar comportamientos individuales y sociales en la vida cotidiana.

Este corrido puede ser muy divertido, “los lentes carrera” hace pensar en un tipo joven, incluso guapo y con sentido de la moda, de la generosidad. Un tipo que de manera muy ingeniosa se libra de la justicia. Se juega con la dualidad ángel-demonio para afianzar esta imagen delincuente-rudo, hijo-bueno, cliché de cualquier escena teatral.

Desde esta construcción, se persigue un fin más perverso: crear un estereotipo suficiente para involucrar cada vez más y más jóvenes en cualquier negocio ilícito. Se genera un esquema tipificado del narco, delincuente como alguien “con estilo”, alguien a quién se desearía imitar y que se va corresponder con esquemas tipificados existentes en la vida real.

La moraleja de fondo es “dinero es poder” y con dinero todo es posible. Esto es muy importante contextualmente, ya que en un entorno de violencia generalizada combinado con pobreza estructural, genera el caldo de cultivo para el crimen organizado y su legitimación social. 

Referencias:
1.      Romero, M. (2014), El concepto de la industria cultural de Theodor Adorno. Segunda edición Interiorgrafico, Disponible en: http://www.interiorgrafico.com/edicion/segunda-edicion-interiorgrafico/el-concepto-de-la-industria-cultural-de-theodor-adorno

2.      Martín, S. (2011). El arte moderno según Adorno. Babab.com. Disponible en: http://www.babab.com/

3.      Billboard, Revolver Cannabis. Disponible en: http://www.billboard.com/artist/364914/revolver-cannabis/biography

4.      Mondaca, A. Los narcocorridos, expresiones culturales de la violencia. Disponible en: http://hemisphericinstitute.org/hemi/es/e-misferica-82/mondaca

5.      Berger, P y Luckmann, T. La construcción social de la realidad. Buenos aires: Amorrortu, 1968.

6.      Cerda, J. y Calvillo, M. (2015), Ervin Goffman. Material de clase Teoria Social II, PMTS, UNAM, Semestre 2016-2-, Disponible en: trabajosocialunam.wordpress.com/materiales-de-clase/

7.      García, N. Apuntes de clase. Teoría Social II, , PMTS, UNAM, Semestre 2016-2.



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