Por: Cynthia Santoyo
"Ya no
podemos usar la categoría de migración, está rebasada, ahora denominemos
expulsiones", Saskia Sassen.
El contexto económico, político y social, bajo el que se enmarca la
actualidad mundial, está llevando a los países a experimentar nuevas formas de
expulsión, el término “migración” ha quedado rebasado, señala la teórica
holandesa Saskia Sassen, quién se presentó el pasado 11 de abril, en el Centro
de Investigación y Docencias Económicas CIDE, quien con el Programa
Interdisciplinario de Estudios Migratorios, convocaron a la conferencia
Expulsiones, título mismo de su último libro. La investigación de Sassen reside
en los estudios sobre el poder y la desigualdad derivados de los procesos de la
globalización y que encara el concepto de Ciudad Global para
comprender la dinámica de ciudad entre lo local y lo global, donde la movilidad
humana juega un papel fundamental.
¿Cómo se caracterizan los nuevos flujos migratorios?
La caracterización de los nuevos flujos migratorios, para esta segunda
década del siglo XXI, The new migrattion, emanan de una masiva pérdida del
hábitat, las guerras, y el cambio climático como se le denomina en los espacios
de discusión, yo lo nombro “aguas y tierras muertas”. La noción del migrante
que quiere volver a su lugar de origen, como se le considera históricamente, se
ha modificado, ahora no hay hogar al que volver. Para estos nuevos flujos de
personas, ya no podemos usar la categoría de migración, hay alrededor del mundo
aproximadamente 30 millones de expulsiones que se invisibilizan; la
desigualdad tampoco basta como variable para explicar el contexto estructural
que permea a la sociedad actualmente, pues debemos reflexionar que estamos en
un un punto en el que se vuelve una injusticia profunda.
¿Cómo se sirve la economía mediante la transformación de las
ciudades?
La ciudad se ha convertido en un espacio en el que los “sin poder” son
sujetos de precariedad, pobreza, sujetos de comercialización y venta. La
principal característica de la economía actual es que las finanzas se han
convertido en una intermediación dominante, venden algo que no tienen, para
invadir otros sectores, dinero, capital intangible delos bancos
mundiales que se encuentra en una circulación constante; estas son
características de una nueva economía política, las personas somos actualmente,
parte de esta nueva sistematicidad.
Y podemos preguntarnos, ¿de dónde sale la riqueza? Esa riqueza que sólo
detentan unos cuantos, de la cual se encuentran fuera las mayorías. Yo
encuentro esta respuesta, en lo que denomino el mito de la visión extranjera,
que es un proceso económico donde los organismos financieros internacionales
renegocian las deudas externas a través de políticas y ajustes estructurales
que beneficiará los intereses propios. Se habla de una aparente creación de
empleos que la globalización genera.
¿Cuál es la realidad de este aparente aumento del “empleo justo” de
personas en los países en desarrollo?
Los empleos que se generan se enmarcan bajo precarización y salarios
mínimos.
Explotación, exfoliación y expulsión son tres procesos evidentes que
esta lógica neoliberal de extracción genera y agudiza la pobreza y las
injusticias socioeconómicas, con un discurso que engaña, que hace creer que la
inversión extranjera traerá beneficios a las economías del sur global. Esto,
por supuesto nos da una pauta para comprender la ruptura del tejido social, el
modelo económico que mantiene a la mayor parte de la población mundial en
pobreza extrema, la violencia actual, las guerras por los espacios y el
hábitat, esta constante movilidad humana en búsqueda de aparentes “mejores
oportunidades”, lo mayúsculo, la violencia estructural. Aquí no podemos olvidar
el asunto racial, que siempre ha sido un
problema en los flujos migratorios y los factores que menciona siempre están
presentes. Son cuestiones que se mezclan, pero que finalmente terminan dando
lugar a dicotomías muy concretas. Básicamente dando lugar a percepciones
positivas y negativas.
La autora, señala que el
Estado liberal, este Estado laxo desde los años 80´s con dinámicas de
liberación y desregulación en la economía, no han desaparecido sus funciones
legislativas, solamente han transformado sus funciones, las cuales responderán
a los intereses de otros.
El poder ejecutivo, enuncia
Sassen, hace alianza con la las corporaciones económicas globales, así el
Estado y el gobierno, aprenden el internacionalismo dirigido a sectores e
intereses particulares. Aún así, Sassen dice que este internacionalismo
económico, los Estados aún pueden reivindicarlo y enfocarlo como una
oportunidad para los otros, para los pobres y los excluidos.
Al final, los asistentes a
esta conferencia aprovecharon la ocasión para adquirir el último libro
“Expulsiones: Brutalidad en la Economía global”, y la autora firmó algunos de
los ejemplares de su obra.


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